Método Singapur mejora la enseñanza de matemáticas  

Método Singapur mejora la enseñanza de matemáticas  

Como resultado de la constante evaluación que realiza el Colegio a sus programas de estudio y resultados, y ante la necesidad de motivar y entusiasmar a los niños y niñas en el estudio de las matemáticas, la dirección académica tomó la decisión de implementar el Método Singapur, considerando sus buenos resultados a nivel mundial y local, como lo han constatado autoridades y expertos del área educacional.

“Este es un método que tiene textos publicados en Chile, que ha tenido buenos resultados en otros colegios chilenos y que tiene posibilidades de contar con asesorías en nuestro país”, destaca María Teresa del Río, coordinadora académica del Colegio, que afirma que ya se contaban con materiales de la Metodología Singapur y que han sido recopilados e integrados en esta iniciativa.

Dichos materiales han sido reunidos y sumados a otros que fueron adquiridos este año, y actualmente están siendo utilizados en sala de clases. Con el objeto que obtener los mejores resultados, el Colegio ha optado por contar con la asesoría especializada de Francisca Rodríguez, quien es Mg. en Gestión Educacional (UNAB y U. Europea de Madrid) y Licenciada en Pedagogía Básica con Especialización en Matemáticas PUC, y actualmente apoya el proceso de forma externa.

Complementariamente, la experta visita cada quince días y de forma aleatoria las salas de clases, “de modo de supervisar y orientar la implementación de esta metodología con las y los estudiantes, ya sea retroalimentando o modelando”, asegura Del Río. La metodología Singapur se comenzó a implementar en el Colegio a inicios del mes de marzo en los cursos de Prekínder hasta 8° básico, para lo cual se adquirieron todas las guías necesarias para los profesores y profesoras, quienes asistieron a una jornada de capacitación en diciembre del año pasado y otra en marzo, las cual se ven complementadas continuamente con la labor realizada por Francisca Rodríguez.

¿En qué consiste?
El método Singapur es mundialmente famoso por tratarse de una forma de enseñanza de la matemática que ha dado extraordinarios resultados en el país de origen, y que se aplica en cerca de 50 países.

Este método se caracteriza por su concepción de la matemática y por un método específico de enseñanza. La matemática, en el método Singapur, se concibe inicialmente como una herramienta para resolver problemas, más que como una materia abstracta que consiste en memorizar. Por lo tanto, en esta perspectiva es importante la matemática como una habilidad al servicio de las personas para resolver problemas. Esto no quiere decir que se desmerezca lo abstracto, sino que se apuesta por una forma de enseñanza que les haga sentido a los niños y niñas, para que vean a la matemática de forma cercana y vinculada con su mundo.

La resolución de problema se realiza apoyándose en modelos visuales, material concreto y abundante ejercitación. Éste fomenta la comprensión profunda de los conceptos, el pensamiento lógico y la creatividad matemática en contraste a los métodos tradicionales de aplicación de fórmulas.

Los contenidos se van estudiando de manera gradual. Son progresivos y para pasar a otra unidad es fundamental que hayan comprendido lo que se les enseñó previamente.

Cada unidad se comienza enseñando a través de material concreto, donde los niños y niñas tocan las matemáticas. Luego pictóricamente, a través de gráficos, barras y dibujos, y una vez comprendidos los conceptos, se les enseña lo abstracto, simbólico, a través de los algoritmos tradicionales.

Los alumnos y alumnas dejan de ser solo oyentes de las clases y pasan a ser protagonistas de las matemáticas con este método. El método abarca los contenidos curriculares propuestos por el Mineduc, siendo los mismos aprendizajes, pero con diferentes estrategias.

En consecuencia, se busca impulsar el desarrollo de las habilidades superiores del pensamiento, dejando entrever que todos podemos aprender matemática de manera muy sencilla, en un formato colaborativo, lo que permite optimizar el rendimiento del curso cruzando la teoría con el apoyo de material concreto para maximizar la comprensión de la asignatura.