Ocho Nuevas Familias se Integran a Nuestra Comunidad

por | 7 Ago, 2020

Hace apenas 2 meses, el colegio John Dewey, también de nuestra comuna, anunció que cerrará sus puertas para siempre desde el año 2021, lo que dejó a cerca de 500 familias a la deriva. Recientemente nuestro establecimiento ha tomado la decisión de integrar a 8 de estas familias a nuestra comunidad estudiantil.

Se trata de 10 nuevos y nuevas estudiantes, quienes se sumarán a nuestro colegio a partir del segundo semestre, y esperamos poder recibir más estudiantes provenientes del mismo colegio el próximo año. Los y las estudiantes, que desde pronto estarán con nosotros, se sumarán a los cursos de Kínder B,  5º B, 6º B, 7º A, 8º A,  2º medio A y 3º medio B. 

Por parte de Dirección, el rector Matías Ríos explica que, «todo cambio siempre es muy complejo, muy difícil, sobre todo cuando no es esperado, las familias del colegio John Dewey que llegan al colegio necesitan un espacio que los acoja, que les abra las puertas, que sea una comunidad que recibe a otra que viene herida«. Por esta razón, una de las principales metas de nuestro establecimiento se encuentra en poderlos recibir con cariño, y hacerlos sentir como en casa.

Para lograr recibir a estas nuevas familias, se hace necesario más que nunca contar con el apoyo de los y las apoderados/as, y de nuestros estudiantes, el rector abre una invitación para unirnos más, «

Por parte del Centro de Padres, también esperan con muchas ansias la llegada de estas nuevas familias, la apoderada Claudia Alarcón explica que les gustaría hacer un sistema de apadrinamiento de los alumnos antiguos que son destacados por su buen comportamiento, o una misa de bienvenida, «podría ser entretenido, mostrándoles la parte chora de ser apoderados de este colegio, de la vida en comunidad, de los grupos de comunidad de vida que se arman».

Para cumplir estas metas de integración, necesitamos de la participación de todos nuestros estamentos, nuestro rector invita a nuestra comunidad a: «Darles una oportunidad de descubrir una comunidad viva, que entreteje bien sus vínculos, que nos conocemos, que nos queremos y que queremos abrirles las puertas para compañarlos». 

Esperamos contar con su colaboración para recibir a estos alumnos y alumnas de la mejor manera, y entregarles una muy buena experiencia en esta nueva etapa que comienzan en el Seminario, con humildad y empatía para estas familias que han pasado por difíciles momentos.