Proyecto Educativo Institucional

Presentación

El Proyecto Educativo Institucional (PEI) es el principio ordenador de las Comunidades Educativas, en el que se plasma el marco teórico bajo el cual surgen los objetivos pedagógicos y formativos. También se explicita la Misión, que no es otra cosa que el propósito general de nuestro Colegio Seminario Pontificio Menor.

«Proyecto» implica una mirada hacia el futuro, desde el presente, con un corazón agradecido por el pasado. Por lo tanto, al presentar nuestro PEI invitamos a la Comunidad a mirar con esperanzas el futuro, a ser agradecidos de lo vivido y a comprometernos con el kairos («tiempo propicio») de lo que hoy somos. 

Creemos que este Documento manifiesta un designio divino sobre cada uno de los que pertenecemos a esta Comunidad Educativa; pues en él vemos expresado, en palabras humanas, el misterioso Plan de Dios para nuestro Colegio, que consiste en que eduquemos personas felices, íntegras, libres y responsables.


Marco situacional

El Colegio Seminario Pontificio Menor es un colegio de la Iglesia de Santiago y es parte de la red de Colegios del Arzobispado. Está inserto en el sistema educacional chileno y ha sido reconocido como cooperador del Estado por el Ministerio de Educación mediante el Decreto Nº 19.336 del año 1961.

El Seminario Pontificio de Santiago inició sus actividades tan sólo 43 años después de la fundación de nuestra capital. Desde entonces, ha sido testigo permanente de la historia. Relevante ha sido también la evolución del Seminario en los más de 400 años transcurridos desde que se instaló en 1584 en el lugar donde funcionaba la Escuela de Gramática, a un costado de la Catedral de Santiago; hasta el moderno edificio que hoy lo alberga en Las Condes. Desde la Colonia, el Seminario Pontificio estuvo dividido en dos grandes áreas: el Seminario Mayor, donde se formaba a  los futuros sacerdotes, y el Seminario Menor, que tenía por misión preparar a los niños para su posterior ingreso al Seminario Mayor.

Hace 60 años, luego de casi cuatro siglos de estar unido al Seminario Mayor, nuestro colegio inició su vida independiente con la autorización del Vaticano. El Cardenal Raúl Silva Henríquez, quien entonces era Arzobispo de Santiago, emitió una carta explicitando el fin principal del Seminario Pontificio Menor de Santiago: formar Apóstoles, es decir, una juventud dispuesta a servir a Jesucristo. El colegio, señaló,  quiere “lograr promover las vocaciones apostólicas que la Iglesia en Chile necesita urgentemente en la hora presente: dirigentes futuros en la consagración sacerdotal y dirigentes futuros en la consagración laical a las tareas de la Iglesia, en el orden temporal, en primer lugar la familia”.

Desde el año 2005 ha incorporado a su matrícula a mujeres, en respuesta a los desafíos culturales de hoy. De este modo, actualmente tiene cursos mixtos desde Pre-kínder hasta IV Medio.

Ideario 

El fundamento de nuestra educación es el modelo de Jesucristo: Él inspira todo el quehacer del colegio. Creemos en el poder transformador del Evangelio y de sus valores, que inspiran y convocan nuestra vida cotidiana, nuestras estructuras, nuestra tarea de enseñar y aprender, nuestras relaciones personales y profesionales, nuestra acción y ayuda solidaria y los proyectos de vida que se forjan y que maduran en nuestra realidad. Por ello, a la base de nuestro proyecto está “conducir al encuentro con Jesucristo vivo, Hijo del Padre, hermano y amigo” (Doc. Aparecida N° 336)

La colaboración que se pidió a muchas familias del “Movimiento Familiar Cristiano”, en los inicios del Colegio, se fundaba en vistas de otorgar una convivencia de relaciones interpersonales y con ello una identidad caracterizada por ser la extensión de la misma familia cristiana. De dicho objetivo se destaca explícitamente la confianza, que ha marcado la tradición del colegio: la confianza de las familias en este Proyecto Educativo, la confianza de los educadores en las familias, y la convivencia de confianza que se ejerce en la familia, pero trasladada el colegio, y por lo mismo, la confianza de los estudiantes en los educadores y éstos en los jóvenes y niños(as).

Queremos acompañar en su crecimiento a niños/as y adolescentes en  su condición de hijos e hijas de Dios, únicos  y originales,  en que  cada uno  es protagonista de su propia historia y asume libremente la tarea de la conquista de ser cada día mejor persona, consciente de su cultura, su historia y entorno, en la búsqueda del bien y la trascendencia. Buscamos el desarrollo integral y armónico de toda  la persona, a la vez que el  desarrollo de niños y niñas apoyándolos y guiándolos para alcanzar la plenitud de sus posibilidades en  todas sus dimensiones: social, afectiva, espiritual, intelectual, ética, física.

Misión

Formar personas con sólida formación católica, académica y valórica. Líderes y apóstoles, abiertos a los cambios, con profundo sentido de servicio y comprometidos en la construcción de una sociedad más justa para todos.

Visión

Aspiramos a que nuestra comunidad educativa contribuya a la formación de personas de fe, plenas, libres, responsables con profundo sentido de servicio y desarrollo de sus talentos, capaces de enfrentar los cambios y construir una sociedad más justa.

Modelo Curricular

Creemos en una educación de excelencia, con un modelo curricular basado en la comprensión y el razonamiento reflexivo, que asegure el desarrollo de las capacidades, destrezas y herramientas necesarias para desenvolverse bien en los tiempos actuales: un desarrollo del pensamiento crítico y creativo, el dominio avanzado del inglés, manejo de tecnologías de la información y comunicación; en que se promueva el conocimiento y una comprensión de su cultura, la internalización de virtudes y actitudes, donde prevalezca el diálogo y la reflexión para construir una convivencia que vele por el bienestar de todos, abierta a la integración plena, mediante el respeto a las individualidades y diferencias.

 

Modelo Formativo

Nuestra espiritualidad  se caracteriza por formar personas, con una identidad, con un modo de sentir, de actuar y de enfrentar la vida, capaces de comprometerse consigo mismas y con los demás, teniendo como modelo a Jesucristo.

Para construir una comunidad de servicio y que tiene como centro la dignidad de la persona, nuestro PEI se sustenta en 3 valores: el RESPETO, la RESPONSABILIDAD y la SOLIDARIDAD, que se hacen vida a través de los SELLOS FORMATIVOS:

Sellos Formativos

Brindamos cuidado y buen trato; valorando la singularidad de cada uno, que sig­nifica hacer sentir seguros y respetados a todos en cada espacio y momento de la vida escolar, con un sello de calidez en todas las relaciones que se dan.

Generamos sentido de pertenencia; creando identidad en los estudiantes respecto de su colegio. Un vínculo emo­cional de orgullo sustentado en la impor­tancia significativa que tiene para ellos la participación en una actividad o la rela­ción con alguna persona. 

Establecemos altas expectativas; creyendo en los demás, sobre todo en el potencial positivo y las capacidades de nuestros niños, niñas y jóve­nes, y también de nuestros colaboradores.

Acordamos normas y reglas claras; que sean justas y transparentes para todos, entregando orientaciones acorde a las diferentes etapas de desarrollo, y que contribuyan a crear relaciones basa­das en la confianza y el respeto.

Practicamos la inclusión y el apoyo; desarrollando acciones con un sello de acogida y valoración de las diferencias, y estableciendo vínculos de cooperación mutua y de servicio, para una buena convivencia. 

Fomentamos la participación significativa; escuchando los aportes de todos los es­tamentos y entregando información clara, para fortalecer el compromiso de todos, la corres­ponsabilidad y el sentido de pertenencia.

Desarrollamos la responsabilidad social; fomentando en todos los estamentos el espíritu de servicio, el respeto por todas las personas y el compromiso con el cuidado de la comunidad, el medioambiente y el país.

Nuestra Comunidad

Entendemos que la  comunidad del CSPM está conformada por: estudiantes, docentes, colaboradores, padres, madres y apoderados, unidos por la Misión y Visión de nuestro Proyecto Educativo, y la construimos entre todos a través de la participación, el compromiso, y la colaboración.

Entendemos al Estudiante como protagonista y centro del proceso educativo, que se compromete y se responsabiliza de su desarrollo y aprendizaje.

Entendemos a los padres, madres y apoderados como los primeros formadores de sus hijos/as y colaboradores comprometidos con el colegio en el proceso educativo.

Entendemos al docente del CSPM como un profesional de la educación, que planifica, implementa, y evalúa experiencias de aprendizaje diversas, estableciendo altas expectativas, inspirando y comprometiendo a sus estudiantes con su quehacer académico y formación integral.