Historia

El Seminario Pontificio de Santiago inició sus actividades tan sólo 43 años después de la fundación de la capital del Reino de Chile. Desde entonces, ha sido testigo permanente de la historia.  Relevante ha sido también la evolución del Seminario en los más de 400 años transcurridos, desde que se instaló en el año 1584 en las dependencias donde funcionaba la Escuela de Gramática, a un costado de la Iglesia Catedral de Santiago, hasta el moderno edificio que hoy lo alberga, en la Comuna de Las Condes. Desde los tiempos de la Colonia, el Seminario Pontificio estuvo dividido en dos grandes áreas: el Seminario Mayor, en el cual se formaban los futuros sacerdotes, y el Seminario Menor, que tenía por misión preparar a los niños para enfrentar adecuadamente su posterior ingreso al Seminario Mayor.

El 30 de agosto de 1962, luego de casi cuatro siglos de estar unido al Seminario Mayor, inició su vida independiente con la autorización del Vaticano. El Arzobispo de Santiago, Cardenal Raúl Silva Henríquez, emitió una carta abierta explicitando a las familias católicas de la Arquidiócesis el fin principal del Seminario Pontificio Menor de Santiago: formar Apóstoles, es decir, juventud que esté dispuesta a servir a Jesucristo. Este colegio quiere “lograr promover las vocaciones apostólicas que la Iglesia en Chile necesita urgentemente en la hora presente: dirigentes futuros en la consagración sacerdotal y dirigentes futuros en la consagración laical a las tareas de la Iglesia, en el orden temporal, en primer lugar la familia”.

Desde el año 2005 ha incorporado a su matrícula a mujeres, en respuesta a los desafíos culturales de hoy. Actualmente, el Seminario Pontificio Menor es una Institución educacional con cursos mixtos, desde Pre-kínder hasta IV° medio.